No hablemos de periodismo, ni de medios de comunicación, que es fácil en este caso que alguna fuerza megalómana acabe absorbiendo nuestro discurso, envolviéndolo en fibra, eso sí, para que sea más digestivo para la masa. Hablemos de comunidades. Hablemos de comunicación. Hablemos de educación.
Fuente: zemos98.org
